Descripción
Este antecedente profesional nutre su mirada con una sensibilidad particular hacia los acontecimientos del mundo, dotando a su obra de una narrativa visual cargada de simbolismo y sentido crítico. A través de imágenes evocadoras, Martínez transforma lo real en metáfora, lo cotidiano en poético.
El lenguaje plástico que elige es el surrealismo figurativo, un estilo que le permite jugar con la ambigüedad de las formas y la profundidad del subconsciente. Trabaja principalmente con óleo sobre tela o papel, técnica que le ofrece la posibilidad de explorar texturas, matices y atmósferas densas, generando composiciones donde lo onírico se entrelaza con lo testimonial. En sus obras, lo imaginario no escapa de la realidad, sino que la interpreta y la resignifica desde un lugar profundamente humano y comprometido.

